ESCORTS MADRID Y BONDAGE

Nuestras Divinas en Madrid y Marbella, siguen ampliando sus conocimientos. Hoy Scort Divina habla sobre el Bondage. Del inglés to bind: maniatar, trata de una denominación aplicada a los encordamientos eróticos ejecutados sobre una persona vestida o desnuda.

bondageAlgunas de las definiciones de esta práctica estético -erótica, basada en la sumisión y la pérdida de control sexual, la incluyen como parte de una relación BDSM. Otras sin embargo la denominan como única e incomparable, como una variante erótica más o como elemento en ceremonias de dominación o de sadomasoquismo.

Esta práctica encuentra sus orígenes en Japón, donde se le conoce con el nombre de Shibari que significa literalmente  “atadura” y cuenta con una larga tradición y una más que respetable ascendencia social.

Los atamientos pueden hacerse sobre una parte o sobre la totalidad del cuerpo, utilizando originalmente en sus inicios cuerdas especiales, pero el paso del tiempo ha hecho que con cierta frecuencia también se utilicen cadenas, cintas, lazos, esposas o cualquier otra cosa que pueda servir para inmovilizar a una persona. Además en ocasiones se le aplica una mordaza o venda en los ojos, para hacer la experiencia más sensorial y provocar que la persona entre en un estado absoluto de sometimiento.

¿Por qué resulta erótico inmovilizar o restringir el movimiento? Para la persona atada, el efecto es en parte físico: la presión de las cuerdas sobre puntos sensibles y zonas erógenas, el roce que puede ser suave o áspero según el tipo de cuerda…  En una suspensión entra en juego la ingrávida sensación de volar y perder los referentes. Los efectos psicológicos son potentísimos y a veces contradictorios: el chorro de adrenalina al sentirse indefenso y a la merced del atador, frente a la relajación y confianza de saberse en buenas manos y poder librarse de toda responsabilidad y vergüenza.

Tanto en el bondage como en el shibari, como prácticas eróticas, se tienen que seguir unas reglas básicas. Ante todo, la relación tiene que ser: Sana, Consentida y Consensuada.

Además el bondage se basa en una relación de confianza entre la persona atada y la persona que ata. Sobre esta última recae el grueso de la responsabilidad, dada la indefensión (previamente consensuada) de la otra. Para evitar accidentes es necesario seguir algunas normas básicas de seguridad.

¿Dispuestos a probar? ¡Nuestras Divinas Sí!